martes, 18 de febrero de 2014

La independencia catalana

 La independencia catalana

Cara a cara por la independencia catalana.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas,  se mostró convencido de que la consulta se hará, "de una forma o de otra y siempre de acuerdo con un marco legal", en tanto que el expresidente del Gobierno, Felipe González, está convencido de que Mas "nunca incumplirá la legalidad vigente". 

  
Así se expresaron los dos políticos en el programa Salvados, que emite La Sexta, moderado por Jordi Évole, en el que han debatido sobre la relación Cataluña-España y la consulta soberanista.
Recalcando la frase del ex-presidente español Felipe González a Artur Mas: En la UE están aterrados con la independencia de Cataluña, según cuenta él después de hablar con compañeros europeos que conoció en su etapa de presidente, que afirma que no se imaginan una división del territorio español, con las consecuencias que acarrearía el hecho. No pasa lo mismo que en el caso de Escocia (que en el debate Mas expuso como un igual) en el que, al no haber una constitución como en España, sino una “acumulación de derechos y libertades”, sería más fácil la independencia en el país escocés, en el que además sólo votarían los ciudadanos de Escocia, no como pasaría en España en caso de consulta popular, en la que, según González, votaría todo el pueblo español. Pues allí, en Inglaterra, están convencidos que, después de las limitaciones que acarrearía la salida de Gran Bretaña los escoceses lo reconsideraran y se quedarán, pues aparte de que no se les admita en la UE Inglaterra ha dicho que no se les considerará ciudadanos ingleses.

Y es que la Generalidad de Cataluña amenaza con proclamar la independencia si gana el 'sí' en la consulta popular según cuenta el periódico el “imparcial”
El portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, ha afirmado que lo que decidan los catalanes en una eventual consulta soberanista será "sagrado". Por tanto, ha recalcado, si gana la independencia la Generalitat sólo negociará con el Estado las "condiciones", pero no la decisión.

"Lo que exprese el pueblo de Cataluña es sagrado. Si el pueblo de Cataluña vota independencia se pueden negociar las condiciones, pero no la decisión del pueblo, que es soberana y debe llevarse a cabo", ha afirmado Homs en declaraciones a Rac1.
Homs ha aclarado así unas declaraciones que realizó ayer, en las que el conseller no descartó que el conjunto de los españoles puedan votar los cambios legales que se pudieran derivar del resultado de un eventual referendo soberanista.
"Hemos tomado una decisión, como consecuencia de unas elecciones, que nos dieron un mandato, que es hacer una consulta. Tenemos calendario, tenemos pregunta y hemos establecido un modus operandi que consiste en acordar con las instituciones de España. Si este punto no sale, no dejaremos de hacer las cosas. Tenemos una ley de consultas catalana e iremos por este segundo camino, y si esto tampoco sale, aunque no fuera la fórmula ideal, iríamos hacia unas elecciones", ha abundado.
Sobre una posible votación a nivel estatal que reforme la Constitución, Homs ha asegurado que "un proceso constitucional, en un momento dado, puede querer decir una votación por parte del conjunto", pero esa cuestión la deja en manos del Estado.
"Nosotros debemos ser coherentes. Debemos aceptar que ellos puedan decir algo. Pero lamentablemente creo que esto no ocurrirá, dirán que 'no' a todo", ha dicho.

El porcentaje de los catalanes que apoyan la independencia de Cataluña incluso sin garantía de continuar en la Unión Europea se limita al 35%, según una encuesta interna en poder del Partido Popular. «Vemos en nuestra encuesta que el apoyo a la independencia se hunde si no se continúa en la UE, que es justamente lo que pasaría si hubiera secesión», afirmaron ayer a “El mundo” altas fuentes del PP.
Otro dato relevante, según las fuentes consultadas de esta encuesta que el PP no ha hecho pública, es que el 67% de los catalanes asegura no disponer de información suficiente como para respaldar la independencia.
Es justamente este resultado del sondeo uno de los factores para que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, pronunciara el pasado viernes su discurso en Barcelona basado en que «los catalanes tienen derecho a saber». «Los órdagos de Mas reflejan una inconmensurable incapacidad para gobernar y son irrealidades más próximas a las historias de ficción que a las historias de futuro de los catalanes y de todos los españoles. La historia se escribe trabajando sobre realidades y no sobre quimeras en las que gasta además mucho dinero», aseguró la secretaria general del partido. «Nosotros no vamos a consentir que se engañe a los catalanes», añadió la secretaria general de PP.

El PIB de la comunidad autónoma caería como mínimo 50.000 millones de euros. Una Cataluña independiente tardaría al menos diez años en lograr integrarse en el Euro. Una caída del Producto Interior Bruto (PIB) catalán de entre el 23 y el 50%; deslocalización de empresas; un incremento exponencial del déficit; la salida del euro...Estos serían, según diversos estudios, los efectos que provocaría la independencia de Cataluña en su economía, sin olvidar sus efectos letales para España.


Uno de los informes más completos sobre una teórica secesión catalana es el elaborado por el catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid, Mikel Buesa. Sus cálculos indican que el PIB catalán sufriría una caída de 50.580 millones de euros o del 23,4% si se independizara de España. En términos per cápita, se pasaría de los cerca de 29.500 euros a los 22.500, o lo que es lo mismo, “de ser una región más rica que la media española, pasaría a ser una nación más pobre que esa media” y sus ciudadanos “se empobrecerían hasta llegar a un nivel equivalente al que actualmente gozan los ciudadanos de Ceuta”, señala Buesa en su informe.

Sus cálculos apuntan a que las importaciones catalanas retrocederían en una cifra equivalente al 8,8% del PIB de la región, mientras que su déficit exterior se dispararía hasta los 25.700 millones de euros, algo más del 15,3% del total de su economía, lo que convertiría al recién nacido Estado en “la nación más deficitaria del mundo”.
Los cálculos de Buesa no son los únicos que apuntan a un drástico empobrecimiento de Cataluña si se separa de España. El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras, ha afirmado más de una vez que la independencia le costaría a Cataluña entre el 30 y el 50% de su PIB en pocos años.


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