Esta mañana me he plantado en clase de Miguel para llamaros la atención sobre la portada del diario El País que teníais ya en vuestras manos. Entre los dos os hemos hecho mirar con "malicia" lo que aparentemente no es más que una foto.
Cuando os he dejado con él (hasta la práctica en el laboratorio a 5ª hora) he buscado en Kiosko otras imágenes de la rueda de prensa de Contador, y las que he encontrado las he ordenado de forma no inocente ni casual.
Podréis comprobar cómo con una sola imagen, prescindiendo del texto que la acompaña, podemos enjuiciar una situación, en este caso si nos creemos o no lo que ha manifestado Contador.
En la primera foto es más que evidente: el fotógrafo ha ido buscando la sombra proyectada por Contador, dándole el mismo protagonismo compositivo que a él. Parece que fotógrafo y maquetador estaban recordando el título de una famosa película de Hitchcock: "La sombra de una duda".
En la
segunda foto, el autor ha buscado la misma lectura o interpretación, pero utilizando otro
procedimiento retórico: el de la
profundidad de campo.
Profundidad de campo es la distancia espacial que queda nítida o enfocada. Se consigue jugando, entre otros medios, con un
diafragma muy abierto o con una
distancia focal grande (teleobjetivo). Los fotógrafos lo saben muy bien.
En la tercera y cuarta foto, tanto el fotógrafo como el maquetador y el propio diario, son un poco más neutros, pero nos dejan algunas pistas: la cara asustada de Contador, la copa de agua (¿por qué nos fijamos tanto en ella?) y un primerísimo primer plano que aumenta el dramatismo de la composición.
En la quinta foto, a pesar del plano medio, menos dramático, la composición ligeramente aberrante (Contador aparece inclinado) más el efecto de quemado de los flashes sobre el rostro, incrementan el dinamismo y dramatismo.
El orden que he elegido creo que ahora os queda claro.
Repito mi invitación para que incorporéis a vuestro cuaderno de prensa análisis y comentarios como estos sobre fotografías en la que queda sobradamente evidente que hay siempre una intención en la cabeza experta que selecciona una porción y un instante de la realidad.
La valoraré sobradamente. Y lo mismo si alguien se anima a publicarlo como entrada. Casos no os faltarán.